viernes, 25 de febrero de 2011

Criticar puede ser divertido


Ernesto Mccausland y Daniel Samper Ospina.



El Teatro Amira De La Rosa, estaba al tope, las filas para entrar llegaban casi a la salida, se escuchaba la música del evento para niños que era como una especie de parque de diversiones, bastante colorido y ruidoso que tenía lugar al lado.

Entre las personas que asistían, algunas llevaban disfraces de marimondas, monocucos y negritas puloi, todos estaban cordialmente invitados a la V edición del Carnaval de las Artes.

Dentro del teatro, en el lobby del segundo piso, se podía apreciar una galería de cuadros, que mostraban a la mujer del nuevo burlesque, con mujeres que llevaban puestos distintos tipos de corsés, bragas, medias veladas, al mejor estilo del Moulin Rouge. Llamaban mucho la atención de los asistentes.

Poco después de entrar, anunciaron que el evento estaba a punto de empezar, las personas se apresuraron a buscar un buen asiento para no perderse nada, el telón aun estaba cerrado.

La crítica de la crítica.

Al abrirse el telón, una luz cenital alumbraba un par de sillas, una mesa redonda y una alfombra que al reflejar la luz parecía una luna llena, redonda y amarillenta. La gente cuchicheaba mientras esperaba. Al salir Ernesto Mccausland acompañado de Daniel Samper Ospina, los aplausos no paraban aún cuando ellos se sentaron, las personas sonreían y todos los ojos estaban puestos en ellos.

El nuevo burlesque había quedado atrás, todo se centraba ahora en la conversación entre dos intelectuales; el silencio en el teatro, creó un ambiente denso, la expectativa reinaba. Mccausland, se apresuro a disipar este ambiente ¿Cómo se sienta un intelectual? Preguntó; cruzado de piernas y dejando ver las medias y un pedacito de piel, en mi caso con un poco de retención de líquidos porque soy cachaco, dijo Samper Ospina.
A partir de ahí, el ambiente se torno risueño y lleno de humor, ese que las personas llamamos negro. “A cualquier humorista le dio duro la salida de Uribe” afirmo Daniel Samper. Algo que hizo que la audiencia cuchicheara de nuevo.

Durante la tertulia, se trataron temas políticos, de mujeres, de la vida y de la revista SoHo, de la cual Samper Ospina es director. Al llegar a esta instancia Mccausland se las ingenió como buen periodista para intentar descubrir un poco más de las intenciones de esta revista, ¿A quién le gustaría tener para la nueva edición de la revista? Preguntó. A Noemí o a Yidis sería interesante respondió Samper Ospina.

Así transcurrió la entrevista, entre risas y asombro, los espectadores lucían encantados, como las serpientes al ritmo de la música en la India, al finalizar se despidieron amablemente entre aplausos y sonrisas y por un instante todo volvió al principio las sillas vacías, la mesa y la alfombra con forma de luna.

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